Cómo convertir el estrés de la Navidad en la magia de la Navidad

by Carmen Tocha
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El árbol aún no está terminado, todavía no has empacado todos los regalos, los niños pequeños ya rompieron dos figuras del nacimiento y la hija adolescente está empurrada porque no quiere ir a visitar a tantos familiares. ¿En dónde está la magia de la Navidad?

Si ya no quieres pasar las fiestas estresado, refunfuñando y regañando, sino deseas que la Nochebuena sea realmente una noche llena de amor y paz, hay algunas cosas que puedes hacer:

 

  • Haz tus compras de Navidad durante todo el año: De esta forma te evitas, en primer lugar, el enorme gasto que significa comprar todos los regalos al mismo tiempo y por el otro lado podrás disfrutar de la época navideña en familia y sin el estrés del tráfico y las tiendas abarrotadas. Empaca los regalos con tiempo, para poder pasar los días de fiesta realmente enfocado en tu familia.
  • Involucra a los niños en la decoración: Hay muchos padres que quieren sorprender a sus hijos con decoraciones navideñas espectaculares y no se dan cuenta que se están perdiendo del enorme placer que conlleva hacer las cosas juntos. Compren el árbol en familia, dependiendo de la edad, deja que tus niños le pongan luces, bombitas y adornos. Involúcralos en la decoración de la casa y en la elaboración del nacimiento. Trata de colocar siempre algún adorno hecho por los niños. En internet seguramente encontrarás ideas para hacer trabajos manuales y decoraciones adecuadas para su edad.
  • Limita el azúcar y las bebidas carbonatadas: La época navideña se presta para cambiar nuestra alimentación. Frecuentemente los niños comen más chocolates, caramelos y golosinas de lo que acostumbran. El azúcar y los refrescos carbonatados hacen que el nivel de actividad de los niños aumente y cuando están extremadamente excitados, es muy probable que surjan conflictos.
  • Si se van a desvelar, procura que duerman siesta: En nuestros países, la noche del 24 de diciembre, acostumbramos llegar despiertos hasta la media noche cuando nos damos un abrazo y celebramos la natividad. Frecuentemente los niños se muestran irritables y retadores porque su ritmo de sueño ha sido alterado. Procura que tu hijo pase un día tranquilo y, de ser posible, haga una siesta por la tarde.
  • Planifica las visitas: Si tienes que hacer muchas visitas , trata de empezar unos días antes ya que para los niños puede ser muy cansado ir de casa en casa y de sillón en sillón visitando muchas veces a personas que apenas si conocen. Deja para el 24 y 25 aquellas visitas que sí son significativas para los niños y, dependiendo la edad, trata siempre de llevar contigo algo para que los niños se entretengan.
  • Ten rituales para la Nochebuena y la Navidad: Las fiestas son situaciones muy esperadas por los niños, sobre todo cuando saben lo que viene. Procura seguir la misma rutina todos los años y ojalá que esta rutina involucre no solamente el abrir los regalos y comer, sino también aquellas cosas que recuerden el motivo de la celebración: cantar villancicos, contar la historia de la natividad o encender la última candela de adviento.
  • Deja que tus hijos experimenten el placer de dar: Nuestro deber es transmitir a nuestros hijos que el objetivo de los regalos es hacer sentir a la otra persona que nos interesamos por ella, que es importante para nosotros y que la queremos. Es por eso que, si la familia acostumbra dar regalos, hasta los más pequeños deben dar, no solamente recibir. Pueden hacer dibujos, figuras de plasticina o cualquier otro tipo de manualidad adecuada para la edad. De esta forma aprenderán dos cosas importantes: que el placer de dar puede ser tan grande o mayor que el de recibir y que lo importante no es cuánto cuestan las cosas sino el empeño y el cariño que se invirtió en ellas.

 

¡Feliz Navidad y un año nuevo lleno de muchas bendiciones!

 

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