¡Auxilio! Las horas de la comida son una batalla

by Carmen Tocha
in Blog
Visto: 1199

“Tengo una hija de 3 años, en general es bien portada, pero las horas de comer son una pesadilla. Se levanta constantemente de la mesa, solamente quiere comer espaguetis y se tarda muchísimo en terminar. Yo no puedo comer tranquila, porque me paso insistiéndole que debe comer de todo,  apúrandola y regresándola a la mesa. Cuando la comida termina las dos estamos molestas. ¿Qué puedo hacer?

Procura tener por lo menos un tiempo de comida en familia

La comida en familia es una oportunidad para estar juntos y compartir y es de gran importancia para el desarrollo emocional y social del niño. Qué razón tiene Miriam Weinstein cuando en su libro The Surprising Power of Family Meals (El Asombroso Poder de la Comida Familiar) dice que los tiempos de comida en familia son “el lugar ideal para que los niños se comuniquen regularmente con sus padres y reciban atención en un amiente informal”. Durante las comidas no solamente se aprenden buenos modales también se amplían conocimientos y se aprenden habilidades sociales como escuchar, esperar el turno y conversar. A partir de los 12 meses el niño debería comer con el resto de la familia y, de ser posible, los mismos alimentos.

Ten Reglas y Consecuencias Claras

Los niños necesitan saber lo que se espera de ellos. Establece las reglas que consideres importantes para tu hijo como no poner los codos en la mesa, usar cubiertos para comer (un niño debería empezar a tratar de comer solo a partir de los 12 meses y a los 2 años ya debería poder usar bien los cubiertos), comer siempre una verdura, etc. Al principio, cuando a tu hijo aún se le dificulta seguir alguna regla, puedes respaldarla con algo agradable como un juego de mesa o la lectura de un libro al finalizar la comida.

Establece Rutinas

Las rutinas dan mucha seguridad a los niños y nos ahorran muchas dificultades, también a la hora de comer. Algunas ideas para la rutina de la comida son:

  • Trata de tener un horario más o menos regular y síguelo todos los días.
  • 10 o 15 minutos antes de la hora de comer avisa a los niños que pronto deberán ir a la mesa. Esto es importante sobre todo si están muy entretenidos en algún juego o actividad.
  • Apaga la televisión durante las comidas.
  • Ten un ritual para antes de empezar a comer, puede ser una oración, una canción o una rima.
  • Establece un tiempo límite para la comida, entre 15 y 20 minutos. Durante este tiempo todos los miembros de la familia deberían quedarse en la mesa. Conforme los niños van creciendo, este tiempo va en aumento.
  • Si tu hijo se tarda mucho en comer, retírale el plato pasado el tiempo establecido y no le des de comer hasta el próximo tiempo de comida. Verás cómo se sentirá motivado a comer más rápido.
  • Si tu hijo es muy inquieto y le cuesta quedarse sentado el tiempo establecido, puedes mandarle a traer algo que falta en la mesa o permitirle que dé una vuelta alrededor de la mesa, pero luego debe sentarse nuevamente y seguir comiendo.
  • Los niños necesitan desayunar, almorzar, cenar y una refacción en la mañana y otra por la tarde. No permitas que tu hijo”pique” entre comidas y procura que las refacciones sean sanas, por ejemplo fruta, yogurt o leche.
  • Si tu hijo regularmente come bien y un día no quiere comer, no lo obligues, probablemente se siente indispuesto.

 

El menú y las porciones

  • Procura ofrecer alimentos variados que abarquen todos los grupos alimenticios: verduras, frutas, lácteos y cereales.
  • El niño deberá escoger entre las cosas que hay en la mesa, no debe tener un menú especial (si no hay otra indicación médica, a partir de los 12 meses).
  • Si a tu hijo no le gusta algún alimento, trata de presentarlo de formas atractivas y “escondidas” y siempre motívalo a probar nuevos alimentos. No caigas en la trampa de permitir que no coma alimentos de un grupo, por ejemplo frutas o verduras.
  • A los niños pequeños debes triturarles o partirles las cosas más duras en pedazos pequeños.
  • Dale a los niños porciones adecuadas para su edad. Las porciones de carne y pescado deben ser más o menos del tamaño de la mano del niño y las de frutas, verduras y cereales del tamaño del puño de tu hijo.
  • Da el ejemplo. No puedes esperar que tus hijos coman verduras si tú no lo haces.

 

¿Y si no quiere comer?

  • Procura no regañar o amenazar a tu hijo por no querer comer.
  • Acostúmbralo a quedarse en la mesa durante el tiempo establecido, aunque no coma.
  • Al terminar el tiempo establecido, recoge el plato del niño sin discutir.
  • No le des nada de comer hasta el próximo tiempo de comida. Si antes de eso te dice que está hambriento, mantente firme, seguramente no morirá de hambre.

 

Ten Paciencia y da mucho refuerzo positivo

Es muy común que los padres se alteren a las horas de las comidas por problemas menores. Recuerda que las comidas deben ser un tiempo armonioso para compartir. Procura ignorar las conductas menores y fomentar con elogios las conductas deseables.

 ¿Quisieras aprender estrategias útiles para sentirte más seguro en la difícil tarea de la paternidad?http://www.carmentocha.com/programa-triple-p.html

 

Comparte tu opinión

Comenta como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios