La Reina de la Casa

María Luisa es una madre soltera que trabaja fuera de casa, pero que dedica todo su tiempo libre a su hija Gabriela de 11 años. Desde muy pequeña la ha elogiado mucho y le ha hecho sentir que es "la reina de la casa". Se ha endeudado por darle la mejor educación y la mejor ropa. Le ha comparado televisión plasma, wii, Ipad y Iphone.

Los primeros años Gabriela era un angelito que se mostraba agradecida con su madre y le correspondía con cariños y gracias. Pero con el tiempo la niña se volvió cada vez más demandante, parecía que nada la satisfacía y empezó a tener una actitud  desafiante con su madre. El corazón de María Luisa está roto, regresar del trabajo para estar con su hija ya no es una alegría. Desde que se sube al carro siente temor de lo que puede suceder al llegar a casa y al mismo tiempo se siente muy enojada por lo desagradecida que es Gabriela.

María Luisa acude a nuestra clínica solicitando una terapia para su hija. Después de escucharla le proponemos que antes de empezar una terapia con Gabriela, tome parte en el Programa de Paternidad Positiva Triple P. Después de pensarlo durante algunos días María Luisa acepta participar en el programa.

Durante el programa se da cuenta de su tendencia a dar mensajes que hacen que la niña se sienta culpable, por ejemplo "Tú no aprecias todo lo que yo hago por tí." y de la falta de reglas claras. Aprende la necesidad de poner límites, la forma correcta de dar indicaciones y conoce herramientas para hacer más asertiva su comunicación con Gabriela. También aprende a conocer, valorar y satisfacer sus propias necesidades. Es un proceso difícil, pero paso a paso María Luisa logra combinar su afecto y dedicación con límites claros y justos y Gabriela comprende que tener privilegios conlleva también responsabilidades. Al finalizar el programa ya no hay sólo una reina en la casa, sino dos.

¡Pequeños cambios hacen grandes diferencias!